Reconocer la historia de cada parte permite expresar las tensiones sin agresividad.
En las fases de Reconocer y Expresar, se sienta la mesa completa. Con el Diálogo Consciente, una práctica que suspende las actitudes defensivas inspirada en David Bohm y William Isaacs, se legitima la aportación histórica de la adquirida y la legitimidad de gobierno de la compradora.
Cada directivo puede nombrar, sin miedo a represalias, qué necesita para comprometerse con el nuevo proyecto y qué comportamientos del otro grupo considera inaceptables.
Las tensiones que se murmuraban en el aparcamiento se ponen sobre la mesa con serenidad. Cuando lo invisible se hace visible, la hostilidad pierde su combustible y aparece la posibilidad de cooperar.